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Sacrificio y recompensa es la primer obra publicada
de Mercedes Cabello de Carbonera.
Presentada en el concurso literario organizado por el Ateneo de Lima en 1886 obtuvo
la medalla de oro.
Su publicación en 1887 significó para la autora su lanzamiento como
escritora, y el preanuncio de un estilo y una postura frente a la sociedad que
se exacerbaría ensus obras posteriores: Los amores de Hortensia
(1886); Eleodora (1887); sobre todo en Blanca
Sol (Novela social) (1888) y Las consecuencias
(1890); y El conspirador (1892).
Hay en Sacrificio y recompensa un personaje, Elisa,
la bella hija putativa del ayo de Estela, que bien puede ser considerada el antecedente
inmediato de Blanca Sol: “Elisa era una limeña muy limeña,
aunque, dicho sea en honor de la verdad, tenía todos los defectos, sin
las grandes cualidades de la mujer nacida en estas afortunadas regiones”…
y… “no era más que una muchacha vivaracha, de activa imaginación,
de clara inteligencia y de una precoz y desmedida ambición, ambición
puramente femenil de lucir, de ascender, de figurar y de salir de su humilde condición.”
El relato de los destinos entretejidos de Alvaro González, Estela Guzmán
y Catalina Montiel, dibujado con la pluma de la “novelista [quien]
debe mirar y enaltecer como único medio de llevar a la conciencia del
lector lección más útil y benéfica que la que se propone
la escuela realista” puede a la luz de la obra posterior de Mercedes
Cabello de Carbonera ser interpretado como el primer intento de hechar luz sobre
la condición de la mujer que en la Lima de la época …“a
falta de otras opciones, utilizaban el matrimonio para ascender en la pirámide
social”.
Fiel a lo expuesto en sus trabajos teóricos posteriores como La
novela moderna (1892), la autora cumple en esta obra con lo que
anuncia en su prólogo: “Separarme del realismo, tal cual lo comprende
la escuela hoy en boga, y buscar lo real en la belleza del sentimiento, copiando
los movimientos del alma, no cuando se envilece y degrada, sino cuando se eleva
y ennoblece”…
Sacrificio y recompensa es, pues, la mejor introducción
a Blanca Sol y a su autora.
Imagen de cubierta:
Raúl Soldi
“La lección de pintura”
Gentileza FUNDACION SOLDI
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1845-1909
Escritora nacida en Moquegua, en la zona sudoccidental del Perú.
Casada a los 20 años con Urbano Carbonera, un prestigiado médico,
sus inicios como escritora fueron artículos en las revistas: “Correo
del Perú” y “Revista de Lima”.
En 1879, publicó su ensayo Perfeccionamiento de la educación
de la mujer, donde afirma que la emancipación e instrucción
de las mujeres benefician a la sociedad, puesto que “la instrucción
y la moralidad de las mujeres ha sido en todo tiempo el termómetro que
ha marcado los progresos y el grado de civilización y virilidad de las
naciones”.
Enrolada en la corriente filosófica del positivismo de Augusto
Comte propugnó la educación laica, los principios científicos
y el ideal del progreso.
Su obra era preceptiva ya que consideraba que la literatura debía colaborar
en la construcción social, de ahí sus novelas y ensayos naturalistas
críticos: Sacrificio y recompensa (1886), Blanca Sol.
(1889), Consecuencias (1890) y El conspirador
(1892).
Luego de su triunfo literario en el concurso del “Ateneo de Lima”
por Sacrificio y recompensa, las novelas que sucesivamente
escribió –sobre todo Blanca Sol y Las
consecuencias– la fueron colocando en una corriente opositora
a la elite limeña
La temática erótica e íntima de los primeros escritos es
resaltada en Blanca Sol., y ello le genera críticas
impensadas como la de Juana Manuela Gorriti, quien durante su
larga estadía en Lima había ejercido el papel de “madre literaria”
de Mercedes Cabello entre otras escritoras.
Blanca Sol (1889) fue, junto con Aves sin
nido (1888) de Clorinda Matto de Turner, uno de
los primeros best-sellers del siglo XIX en el Perú, y entre los años
1889 y 1894 logró vender tres ediciones. Sin embargo el éxito de
mercado convirtió la autora en blanco de renovados ataques.
Tomada como ejemplo, tanto a imitar, por los “librepensadores” (el
periódico de la Liga de Libre Pensadores, El Libre Pensamiento,
editorializó a su favor poniéndola como el símbolo del ideario
liberal) como a denostar, por la reacción conservadora, la frágil
salud psíquica de la escritora terminó por resentirse hasta que
en el verano de 1900 fue internada en el manicomio del Cercado
de Lima.
Aparentemente la gota que colmó el vaso fue un discurso que pronunció
en el Liceo Fanning, atacado inmediatamente por la prensa desde
El Comercio y La Opinión Nacional, cuyos
columnistas comenzaron a llamarla loca y sugerir su encierro en un manicomio.
El discurso pronunciado ante las profesoras y las niñas había sido
a favor de la educación laica, contra la corrupción del clero y
el fanatismo religioso que se inmiscuían en los institutos católicos
de educación.
Alababa la educación laica del Liceo y dejaba traslucir una visión
crítica de la moral y el rol social de la mujer: de colegios de monjas
sólo salen “las mujeres ociosas, egoístas, que aman los
salones más que su propio hogar”, cuando la sociedad se parece
a las colmenas de abejas: “la hembra es la obrera más importante”.

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